Recientemente el Diario República de las ideas publico un estudio internacional donde se afirma que el ejercicio aeróbico y de fuerza muscular puede retrasar la progresión de la esclerosis múltiple. 

Habitualmente se recomendaba a los pacientes con esclerosis múltiple no realizar ejercicio por temor a exacerbar la enfermedad. Ahora se sabe que el entrenamiento físico puede aliviar muchos de los síntomas, incluyendo la fatiga excesiva y las dificultades en la movilidad. Nuevas investigaciones demuestran ahora que el entrenamiento de resistencia puede proteger el sistema nervioso y, por tanto, ralentizar la progresión de la enfermedad.

Este es el principal hallazgo de un estudio realizado por una asociación de investigación entre la Universidad de Aarhus, el Hospital Universitario de Aarhus, la Universidad del Sur de Dinamarca y el Centro Médico Universitario Hamburg-Eppendorf, que acaba de ser publicado en ‘Multiple Sclerosis Journal’.

El estudio muestra que el entrenamiento de resistencia tiene una serie de efectos positivos en el cerebro que van más allá de lo que se puede lograr a través de la medicación específica de la enfermedad.

“Durante los últimos seis años, hemos estado persiguiendo la idea de que el entrenamiento físico tiene efectos sobre algo más que los síntomas, y este estudio proporciona las primeras evidencias de que el ejercicio físico puede proteger el sistema nervioso contra la enfermedad”, explica uno de los investigadores responsables del estudio, Ulrik Dalgas, profesor asociado del Departamento de Salud Pública de la Universidad de Aarhus.

“Durante los últimos 15 años, hemos sabido que el ejercicio físico no daña a las personas con esclerosis múltiple, sino que a menudo tiene un impacto positivo en, por ejemplo, su capacidad para caminar, sus niveles de fatiga, su fuerza muscular y su capacidad aeróbica, que de otro modo se habrían deteriorado. Pero el hecho de que el entrenamiento físico también parece tener un efecto protector en el cerebro de las personas con esclerosis múltiple es un conocimiento nuevo e importante”, destaca Ulrik Dalgas.

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El entrenamiento de resistencia puede retrasar la progresión de la esclerosis múltiple